Monday, March 29, 2010

Monguis y chicas monstruo

El cultivo de monguis avanza. De los 5 frascos de grano que inoculé la semana pasada, 2 de ellos ya muestran sígnos de contaminación verde (los tiraré hoy por la noche), mientras que el resto ahí va: el micelio luce blanco y fuerte. Este proceso suele ser más lento y tardar casi el triple, pero el calor de los últimos días lo ha acelerado. Lo malo del calor es que se incrementan las posibilidades de contaminación. Por cierto, la variedad que estoy probando es B+, favorita de cultivadores por su resistencia y buen tamaño.


Hace ya mucho que el cine asiatico de terror dejó de llamar mi atención. La fórmula del fantasma pálido con el pelo sobre la cara, y las maldiciones, se agotó de la peor manera. Y los engendros ultragore que han venido a llenar el nicho... no se me antojaban ni tantito. Pero a todo santo le llega su fiestecita, y este fin de semana me arriesgué a ver Vampire girl vs Frankenstein girl (una comedia gore bizarra y mala leche en la que se pasa revista a las subculturas femeninas niponas como las lolitas góticas o las chicas ganguro). Y debo decirlo: que equivocado estaba. VG vs FG es una película genial y disparatada como pocas, basada en el anime del mismo nombre, y bajo la dirección de Yoshihiro Nishimura, responsable de Tokio Gore Police (película que me había negado a ver pero que después de esta delicia veré con emoción y gusto). Por cierto, hay un cameo de Yoshihiro Nishimura, director y creador de la terrorífica saga de Ju-on. Bájatela de aquí.


Tuesday, March 16, 2010

2 caminos, la novela

(Texto leído en la presentación de la novela Dos caminos, de Paul Medrano)

“Dos Caminos es un municipio de Chilpancingo, en el Estado de Guerrero. Se puede llegar por la carretera federal que lleva a Acapulco. Paraíso del Pacífico. Donde la droga va y viene sin que nadie se de cuenta porque casi todo el trasiego se hace por mar; donde el narco es la única industria competente además de la hotelera*”. Dos caminos es también la dirección de un blog donde es posible leer desde la reseña de un disco de Nouvelle vague a una crónica de nota roja con cierto olor a gonzo. Pero además Dos caminos es un novela. Una novela en la que se narra la guerra entre dos poderosos cárteles y las historias de sus principales líderes, hombres de extraños hábitos y crueldad implacable; una novela que se apropia de las herramientas del periodismo y la crónica, pero también del más duro género negro. Pistoleros y agentes federales, narcotraficantes y políticos; asesinatos y traiciones. Una novela de tal intensidad y dinamismo visual que bien podría servir como guión para una película de Guy Ritchie, la que le ayudaría a reencontrar el buen camino.

A propósito de cine, Dos caminos es también una novela que cuenta la historia de un guionista, adicto a las drogas y que por culpa de su novia se ha metido en serios problemas con el narcotraficante local. Este guionista, que por momentos podría recordar al neurótico Charlie Kaufman –personaje de Adaptation, la película de Spike Jonze, se encuentra escribiendo, o mejor dicho intentando escribir, un guión sobre la guerra entre dos poderosos cárteles de la droga. El lector sagaz y malicioso podrá detectar de inmediato la metaficción y señalar sus peligros; es decir, aunque efectivas, las metaficciones no son un recurso sencillo; en manos inexpertas pueden ser material inestable y terminar arruinando más de una propuesta. No es el caso, porque, hay que decirlo, Dos caminos es una novela cuya complejidad va más allá del uso de la metaficción. Poblada por diversas voces y personajes, collage de estilos, álbum de imágenes, catálogo de referencias que van más allá de las literarias y se mezcla con otras manifestaciones de la cultura popular, como el cine y las series de televisión, y los comics, y las novelas de PIT II, de James Ellroy, el trabajo de Rodolfo Walsh; pero también de Truman Capote y Hunter S Thompson; y los narco corridos y la nota roja, y el punk rock, y el trabajo diario en el periódico, en las calles, con la gente –a la que no le preocupan las tendencias ni los prestigios literarios.

Dos caminos es el tipo de novela que tiene todo lo que acabo de mencionar; y hay que decirlo, no hay muchas novelas así en el panorama literario nacional. Emocionante y propositiva, ingeniosa y bien informada, atrevida. Uno quisiera que el punto final no llegase tan pronto.

Por cierto, el responsable es Paul Medrano, escritor, editor, periodista, y amigo. Es curioso y alarmante pensar que esta novela, Dos caminos, uno de los debuts más enérgicos en la novelística mexicana de los últimos años, estuvo a punto de no ver la luz. Me explico: en cierta ocasión, me imagino que algo deprimido, Paul me comentó que guardaría Dos caminos en el cajón de los proyectos olvidados. Pero afortunadamente la depresión es un bicho voluble y, junto al buen juicio de la Coordinación editorial de la UNAM, no pasó mucho tiempo para que me enterase de que el libro sería publicado. Por todo ello, me parece que sería muy mala idea dejar pasar la oportunidad y no leer Dos caminos, pero sería peor perder de vista a su autor, se trata de un bravo.

Martes 16, Marzo 2010

Hoy por la noche inicio la temporada de monguis 2010. El último cultivo fue hace 2 años. Y fue excelente.
El paso 1 es simple: la esterilización del grano
El paso 2 es menos sencillo y ahí radica el éxito de todo el proyecto: la inoculación.

El grano que voy a utilizar será maíz palomero; la variedad de psyloscibe a inocular será Golden teacher, la favorita en foros de autocultivo. Voy a poner fotos aquí para documentar el proceso, pero hasta que tenga al menos 2 frascos ya colonizados.
También hoy inicio la lectura de El chino (Henning Mankell), y termino Lunar park (Bret Easton Ellis). Sobre Lunar park me gustaría escribir una reseña, pero prefiero no hacerlo. Baste con decir que las primeras 10 páginas son tremendas, y que no me pareció estar leyendo al autor estandarte de la generación X, sino a un adelantado émulo de Philip Roth. Bueno, tras el enganche inicial la novela va en picada, se vuelve el fast food que ha caracterizado a Ellis desde Menos que cero y que hoy en día resulta tan repetitivo como aburrido. A propósito, hubo 2 eventos que le dieron a mi lectura de Lunar park cierta resonancia: la muerte de Corey Haim y la lectura de Providence, de Juan Francisco Ferré. Lo de Corey no requiere explicación. Lo de Providence tal vez sí, pero eso será matería de un comentario más extenso.

Friday, March 12, 2010

Facebook me engenta

Luego de una temporada más larga de lo debido (1 año!) usando Facebook, por fin regreso a la querencia. Al blog. Se pierde mucho allá. O no, en realidad no se pierde. Hay que entenderlo, son distintas herramientas; distintos juguetes. Como Twitter, que ese es otro cantar y no me hagas comenzar con ello. Twitter me abruma, me pone de malas y con dolor de cabeza, lo que es igual a decir que se me va de las manos, que me excede... Pero regreso al blog, y digo que fb es tremendamente invasivo; es decir que pensando en términos de promoción y publicidad funciona. Ni qué decir sobre la gente que reencuentras, o que te reencuentra. Pero ninguno de esos beneficios puede más que mi privacidad y mi aversión a la bola. Así sea una bola de gente culta, adorable y linda (donde las haya). Facebook me engenta. Literalmente.